Botánica del Otro Lado es una investigación visual sobre la hibridación entre cuerpo y naturaleza. A través de pintura, fotografía y procesos híbridos, construye un ecosistema de transformaciones donde identidad, memoria y materia evolucionan juntas, invitando al espectador a recorrer un territorio situado entre la observación científica y la imaginación poética.
Botánica del otro lado es un proyecto interdisciplinar que combina pintura, fotografía, instalación y lenguaje audiovisual para abordar el ecocidio como síntoma y espejo de una civilización que ha perdido la noción de límite. Lejos de una lectura documental, la obra construye una imaginería especulativa de lo natural tras el colapso, indagando en cómo lo vegetal regresa —fantasmático, híbrido, irreductible— cuando creíamos haberlo domesticado. La naturaleza no se presenta como entorno, sino como estructura dominante que atraviesa cuerpos, imágenes y materia. Las formas humanas dejan de ser reconocibles como entidades autónomas y pasan a integrarse en un ecosistema híbrido donde los límites entre lo orgánico, lo animal y lo humano se diluyen. Desde esta perspectiva, el proyecto se desplaza de una lectura simbólica del ecocidio hacia una experiencia estética de lo post-humano, donde lo vegetal ya no es objeto de contemplación, sino sujeto activo de transformación. La fusión entre pintura y fotografía funciona aquí como una metáfora visual de ese proceso de contaminación y mestizaje: dos lenguajes que se injertan mutuamente, generando un territorio intermedio donde lo orgánico, lo humano y lo técnico conviven sin jerarquías. El resultado es una botánica de lo imposible que no documenta, sino que propone un nuevo régimen de lo visible.
El proyecto se inscribe en el contexto del pensamiento posthumanista y de las prácticas contemporáneas que replantean la relación entre lo humano y lo no humano. Sin embargo, se aleja de un enfoque discursivo o ilustrativo para situarse en una dimensión sensorial y estética.Más que denunciar, el proyecto busca desplazar la percepción: · Del control → a la pérdida · Del sujeto → al sistema · De la representación → a la experiencia La naturaleza no aparece como víctima ni como amenaza, sino como una forma de inteligencia que reorganiza lo visible. Las imágenes no moralizan: seducen, desorientan y generan una ambigüedad sostenida entre lo bello y lo inquietante.
“Volver a dialogar con los bosques y las plantas no es nostalgia, es supervivencia. Esta es nuestra forma de recuperar el color del otro lado de la savia.”
Botánica del otro lado no se plantea como una serie cerrada, sino como un sistema en expansión. En esta fase —La Asimilación— el proyecto alcanza un punto de madurez en el que lenguaje visual, imaginario y formato convergen con claridad, permitiendo desarrollar un cuerpo de obra coherente y reconocible. Lejos de una aproximación ilustrativa o discursiva, la propuesta se articula desde la construcción de imágenes que operan como experiencias: espacios donde lo humano deja de ser medida y donde la percepción se desplaza hacia formas de sensibilidad menos estables, más permeables. La combinación de fotografía, pintura y objeto no responde a una acumulación de medios, sino a la necesidad de trabajar la imagen desde distintos estados: superficie, materia y espacio. Este proyecto se sitúa, por tanto, en un punto de cruce entre investigación visual, producción artística y desarrollo expositivo, con capacidad para adaptarse a distintos contextos —desde convocatorias institucionales hasta ferias y espacios galerísticos— sin perder cohesión ni identidad.